ASAJA hace un serio llamamiento a responsables políticos para que se involucren en la problemática de un sector amenazado

ES VERGONZOSO QUE HAYA QUIENES QUIERAN APROVECHARSE DE LA INCERTIDUMBRE FIJANDO PRECIOS RUINOSOS PARA LA UVA

Ciudad Real, 19 de septiembre de 2008.- ASAJA Ciudad Real entiende que es vergonzoso que haya gente que quiera aprovecharse de la incertidumbre reinante en el mercado del vino, fijando precios ruinosos para la uva de los agricultores. Asimismo, esta organización subraya que, con esta situación, los viticultores están destinados a arrancar todas sus viñas, tanto si es con subvención como si no.

La entrada en vigor de la nueva OCM del Vino, el pasado 1 de agosto, y sobre todo, la falta de acuerdo en el sector han provocado que algunos quieran trasladar a toda la uva el problema que afecta solo al 25 por ciento de la producción. Ese 25 por ciento corresponde a las uvas que hasta ahora se han derivado a destilación de uso de boca y que, con la nueva OCM del Vino, deberán seguir destinándose a destilación, si queremos mantener el equilibrio del mercado, pero mediante otros mecanismos.

Son los acuerdos entre los agricultores o sus representantes y las alcoholeras las que determinarán el volumen a destilar y su precio, quedando condicionada la ayuda directa de los viticultores, a esos pactos. Para el resto de la producción de uva la situación continúa invariable, como en campañas precedentes. No obstante, hay quienes, como ya hemos denunciado, quieren sacar su beneficio.

Por nuestra parte, agricultores y organizaciones agrarias, no podemos soportar ni permitir por más tiempo que los precios de los productos agrarios continúen cayendo en picado, mientras los costes de producción suben año tras año de forma alarmante.

Por ello, desde ASAJA Ciudad Real denunciamos la política de acoso y derribo sin precedentes que sufre, concretamente, el sector vitícola de esta provincia y región, así como la dejación de funciones de las administraciones que permanecen impasibles ante los abusos del mercado y los robos a mano armada que se pretenden.

Si los poderes públicos no lo remedian, la reconversión silenciosa de la que el sector vitícola está siendo víctima, desembocará en la extinción irremediable de la profesión de agricultor.

Y es que lejos de querer ser alarmistas, los precios que algunas bodegas han comenzado a fijar para esta campaña, son más que ruinosos. Desde ASAJA Ciudad real esperamos y exigimos que no sean los que definitivamente se paguen a los agricultores ya que, de ser así, las propias bodegas estarían firmando el certificado de defunción de gran parte del sector vitícola castellano-manchego.

No obstante, el cataclismo no sólo afectará a los agricultores y su supervivencia, sino  también a una parte importante del tejido empresarial e industrial que hoy tenemos en nuestros pueblos y que constituyen un importante motor económico.

Por todo lo anterior, ASAJA hace un serio llamamiento a los responsables de las administraciones y las empresas vitivinícolas para que se involucren en la problemática, adopten las medidas necesarias y, sobre todo, para que los agricultores puedan percibir precios dignos por sus productos.

ASAJA Ciudad Real no puede permanecer callada mientras hay quienes, fijando precios ruinosos para la uva, pretenden engordar sus cuentas de resultados y justificar su buena gestión a costa de la extinción de uno de los sectores agrarios más importante de esta región. Ese es precisamente el cáncer que debemos extirpar si queremos que nuestros pueblos continúen teniendo agricultores, viñas y, sobre todo, futuro.