ASAJA hace un llamamiento a la Administración central y regional para que reaccionen

LA FALTA DE LEGISLACIÓN Y LA INDECISIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS PROVOCA EL HUNDIMIENTO DE LOS PRECIOS DE LA UVA Y EL MOSTO

Ciudad Real, 03 de octubre de 2008.-  ASAJA Ciudad Real denuncia que la falta de legislación, así como la indecisión de la Administración central y de la Comunidad Autónoma están provocando el hundimiento de los precios de la uva y del mosto. Si hace unos días hacíamos públicos los precios ruinosos que están pagando algunas bodegas por la uva, y si bien esta situación continúa sin resolverse, hoy tenemos que manifestar nuestra indignación por el traslado de la problemática al mosto.

Se constata que, debido a la falta de actuación de los poderes públicos en todo lo referente a la aplicación de la nueva OCM del Vino, el mercado está entrando en barrena y los principales perjudicados son, como siempre, los agricultores.

El pasado 25 de septiembre se llegó a un acuerdo entre cooperativas y destiladores, consistente en derivar al mercado de alcohol o bien el 90 por ciento de la media del vino de mesa que se destinó a este fin en las dos campañas tomadas como referencia, vendimia 2005 y 2006, o bien el 25 por ciento de todo el vino de mesa que se elabore en la presente campaña 2008, siendo de aplicación la cantidad resultante superior.

No obstante, todavía no existen contratos o borradores de los mismos que permitan a las bodegas dar salida a su producto hacia las alcoholeras. En consecuencia, las bodegas, sobre todo cooperativas, se están encontrando con un grave problema de capacidad pues, no en vano, estamos en plena vendimia y la uva no para de entrar.

Este panorama está siendo aprovechado por quienes, avispadamente, han optado por sacar partido de la coyuntura, aliviando el agobio de las bodegas, por falta de capacidad, mediante la compra de mosto a precios de saldo, perjudicando con ello a los viticultores y sus rentas.

ASAJA Ciudad Real considera que estamos ante una situación intolerable y hace un serio llamamiento a las administraciones implicadas, al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, así como a la nueva Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural. Hoy  más que nunca, urge poner medidas sobre la mesa para que los viticultores puedan seguir viviendo de su trabajo y para que el sector vitivinícola de esta región no se desmorone.